PRIMER DÍA (21 DE JUNIO)
¡Arrancamos el primer día!

El primer día de campamento siempre es especial, y este no ha sido una excepción. Desde la llegada, el ambiente ha estado marcado por la ilusión, los reencuentros y también por esos nervios habituales de quienes se estrenan en esta experiencia.
Uno de los momentos más destacados del día ha sido, sin duda, la velada nocturna, la actividad más especial de la jornada. En ella, el equipo de monitores ha presentado oficialmente el campamento: las normas básicas, la organización de los días y, sobre todo, la formación de equipos. Estos grupos serán protagonistas durante toda la semana, compitiendo en talleres de arquitectura y en diferentes juegos lúdicos y competitivos. Además, cada equipo ha comenzado a construir su identidad con dinámicas propias, como la creación de saludos o gritos grupales, que ya han empezado a escucharse con fuerza.
La tarde también ha tenido un momento muy esperado: a las 18:00 se proyectó el partido de España, una petición insistente durante todo el día por parte de muchos participantes. Para que todos pudieran disfrutar a su manera, se organizó de forma paralela una alternativa de juegos con los monitores. El resultado fue de lo más divertido: parecía una competición improvisada para ver qué grupo hacía más ruido, si quienes estaban volcados con el fútbol celebrando cada jugada o quienes participaban en los juegos, que no se quedaban atrás en entusiasmo.
Como suele ocurrir, el primer día ha tenido ese punto de “caos organizado”, especialmente para quienes llegan por primera vez. Adaptarse al entorno, entender los horarios o ubicarse dentro de la dinámica del campamento puede resultar abrumador al inicio. Sin embargo, a medida que avanzaban las horas, todo ha ido encajando: los participantes han empezado a orientarse con soltura, a comprender el ritmo del día y a sentirse más cómodos.
Los juegos de presentación han sido clave en este proceso. Entre risas, algo de vergüenza inicial y muchas ganas de hacer amigos, poco a poco el grupo se ha ido soltando. El papel de los monitores ha sido fundamental, animando constantemente y creando un ambiente de confianza en el que cada persona pudiera integrarse a su ritmo.

Al final del día, el cambio ha sido evidente: ya empiezan a definirse los primeros grupos de amistad, aparecen los inseparables, cada participante comienza a tener su monitor favorito… y, algo muy importante en cualquier campamento, ya casi nadie pregunta a qué hora se come.
Para cerrar la jornada, recogemos las impresiones de uno de los participantes, Isaac Kim, que resume así su experiencia:
¿Qué es lo que más te está gustando del campamento?
“La comida y los monitores”
¿Cuál ha sido tu comida favorita?
“Pollo con patatas fritas”
¿Es la primera vez que vienes a un campamento de la ONCE?
“No, he venido muchos años y conozco a muchos monitores”
¿Qué actividad te ha gustado más?
“La actividad de noche, en la que me elegían para un grupo y hacíamos un saludo”
Con este primer día lleno de energía, convivencia y muchas ganas, el campamento arranca con muy buenas sensaciones. Todo apunta a una semana repleta de experiencias inolvidables. 🌟
