SÉPTIMO DÍA (22 DE JULIO)

La recta final del campamento Galicia y Asturias llegó cargada de emociones y momentos especiales. Los participantes afrontaron su penúltimo día con la intención de aprovechar cada instante de una semana repleta de aventuras, convivencia y nuevas amistades.
Tras el desayuno, el grupo disfrutó de una nueva mañana en la piscina, donde pudieron refrescarse y participar en distintas actividades acuáticas. Fue una oportunidad perfecta para compartir juegos, disfrutar del buen ambiente y seguir sumando experiencias antes de la despedida. Durante la jornada recibieron además la visita de responsables de la ONCE, que tuvieron ocasión de conocer de cerca cómo se ha desarrollado el campamento y compartir un tiempo con los participantes.
Después de las últimas llamadas a las familias y de una comida compartida en un ambiente especialmente significativo, llegó uno de los momentos más esperados del campamento: la representación de las obras de teatro preparadas durante los últimos días. Los distintos grupos mostraron sobre el escenario todo el trabajo, la creatividad y el entusiasmo invertidos en sus actuaciones, ofreciendo momentos muy divertidos que hicieron reír y disfrutar a compañeros y monitores.
La tarde continuó con la entrega de premios, diplomas y recuerdos de la actividad. En un acto lleno de aplausos y reconocimientos, se premió simbólicamente a los mejores arquitectos del campamento y se agradeció la participación e implicación de todos los jóvenes, verdaderos protagonistas de esta experiencia.
Más tarde llegó el momento de preparar las maletas y comenzar a organizar la vuelta a casa. Sin embargo, aún quedaba una última gran celebración. La actividad estrella de la jornada fue una emocionante fiesta de despedida, en la que no faltaron la música, el picoteo, las cartas llenas de mensajes de cariño y, sobre todo, los abrazos entre amigos que durante estos días han compartido aventuras, retos y momentos inolvidables.
La anécdota más divertida del día fue precisamente durante las representaciones teatrales. Las ocurrencias, improvisaciones y situaciones inesperadas que surgieron sobre el escenario provocaron continuas risas entre participantes y monitores, convirtiendo las obras en uno de los momentos más comentados y celebrados de toda la jornada.
Con la emoción propia de las despedidas y la satisfacción de una semana intensamente vivida, los participantes se preparan para regresar a casa llevando consigo nuevos aprendizajes, grandes amistades y recuerdos que les acompañarán mucho tiempo.




