QUINTO DÍA (28 DE JUNIO)

El quinto día de campamento ha sido una jornada muy completa en la que se han combinado nuevas experiencias culturales con momentos clave dentro del proyecto del campamento.
Durante la mañana, el grupo se ha desplazado a Santander, donde han comenzado disfrutando de un rato de juego en un parque antes de iniciar la visita al Palacio de la Magdalena. Allí han podido recorrer tanto el exterior como el interior del edificio, siguiendo las explicaciones del guía y descubriendo curiosidades e historia en un entorno muy especial.
Tras la visita, han regresado al alojamiento, donde han compartido la comida y un tiempo de descanso que les ha permitido recuperar energías y seguir disfrutando de la convivencia.
Por la tarde, los participantes han vivido uno de los momentos más importantes del campamento: la continuación y finalización de sus proyectos de arquitectura. Han terminado de diseñar y decorar sus casas, incorporando muebles y detalles, dando forma final a todo el trabajo realizado durante los días anteriores.
La jornada ha terminado con una velada adaptada a las necesidades del grupo. Para favorecer el descanso, se organizaron dos opciones: una velada tranquila de relajación y otra más dinámica con el juego de “Contrabandistas”, que fue especialmente divertida y participativa. Además, no faltaron momentos de humor, como una pequeña broma de los monitores que sorprendió al grupo y generó muchas risas compartidas.
Ha sido un día que ha combinado descubrimiento, aprendizaje y cierre de proyectos, consolidando la experiencia vivida hasta el momento.
🎤 Testimonio del día
Jesús (11 años) comparte cómo está viviendo el campamento:
— ¿Es tu primera vez en el campamento?
No.
— ¿Has hecho nuevos amigos?
Sí, alguno nuevo, aunque a otros ya los conocía.
— ¿Qué es lo que más te está gustando del campamento?
Los juegos en la playa.
— ¿Qué has aprendido estos días?
A hacer más cosas solo.
— ¿Cuál es tu comida favorita del campamento hasta ahora?
Los espaguetis.
Como anécdota, recuerda especialmente la velada de la noche, en la que el grupo se implicó tanto que no podían parar de reír, hasta el punto de que les costaba incluso correr.









