TERCER DÍA (30 DE JUNIO)
Las olas de Somo protagonizan una jornada llena de deporte, emoción y compañerismo
Las personas participantes del campamento de Extremadura y Castilla y León disfrutaron de una intensa jornada deportiva en la playa de Somo, donde tuvieron la oportunidad de iniciarse en el surf junto a la Escuela Cántabra de Surf. Las primeras olas, la adrenalina vivida en el agua y el gran ambiente de grupo convirtieron esta actividad en la gran protagonista del día. Tras una mañana repleta de emociones, la jornada continuó con momentos de convivencia, buena comida y un merecido descanso.

La jornada de hoy ha estado marcada por el deporte, la aventura y las nuevas experiencias. Las personas participantes se desplazaron hasta la playa de Somo para disfrutar de una actividad muy esperada: una sesión de surf organizada junto a la Escuela Cántabra de Surf. Desde el primer momento, la ilusión y las ganas de aprender estuvieron presentes entre el grupo, que afrontó el reto con entusiasmo y mucha energía.
Tras recibir las indicaciones necesarias y equiparse para la actividad, llegó el momento de entrar al agua. Entre risas, intentos, caídas y muchos logros, las personas participantes tuvieron la oportunidad de experimentar la emoción de deslizarse sobre sus primeras olas. La actividad se desarrolló en un entorno seguro y adaptado, permitiendo que todas pudieran disfrutar de una experiencia inolvidable mientras desarrollaban habilidades deportivas y mejoraban su confianza.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la adrenalina que sintieron las y los campistas cada vez que conseguían coger una ola. Las expresiones de emoción al mantenerse sobre la tabla y compartir los éxitos con sus compañeras y compañeros dejaron algunas de las imágenes más memorables del día.
Después de una mañana tan intensa, tocó recuperar fuerzas con una deliciosa hamburguesa que fue recibida con entusiasmo por todo el grupo. El resto de la jornada transcurrió entre momentos de convivencia, conversaciones sobre las experiencias vividas en la playa y la satisfacción de haber superado nuevos retos personales.
Tras la cena y una merecida ducha, el cansancio comenzó a hacerse notar. Poco a poco, las personas participantes fueron retirándose a descansar después de un día lleno de actividad física, aprendizaje y diversión. Sin duda, una jornada que quedará en el recuerdo de todas ellas y que refuerza el espíritu de compañerismo y aventura que caracteriza al campamento.
Testimonio del día: Sergio Giráldez (10 años)
Para Sergio, lo mejor del campamento hasta el momento están siendo las actividades y la comida. Entre las experiencias que más ha disfrutado destaca aprender a surfear y realizar construcciones con plastilina. Su comida favorita ha sido la hamburguesa con patatas y comenta que durante estos días ha conocido a nuevos compañeros, entre ellos Darío. Además, señala que no es la primera vez que participa en un campamento de la ONCE, una experiencia que sigue disfrutando año tras año.



