CUARTO DÍA (2 DE JULIO)

Tras una noche llena de emociones con la velada temática celebrada el día anterior, los participantes afrontaron una nueva jornada cargada de actividades, diversión y aprendizajes. Aunque el cansancio se hizo notar a primera hora, las ganas de disfrutar del campamento permitieron aprovechar al máximo cada propuesta preparada por el equipo educativo.
La mañana estuvo dividida en diferentes actividades según las edades. Mientras los participantes de mayor edad continuaron avanzando en los talleres creativos y de arquitectura, los más pequeños pudieron disfrutar de dos de las actividades más esperadas: el tiro con arco y la tirolina, que fue elegida como la gran protagonista del día. La emoción de superar el recorrido aéreo y la oportunidad de poner a prueba su valentía hicieron de esta experiencia uno de los momentos más celebrados por el grupo.
Los talleres continuaron acercando a los participantes al mundo de la arquitectura y el arte, aprendiendo conceptos como los rosetones y las vidrieras, elementos que posteriormente pudieron incorporar a sus propias creaciones. Además, una de las anécdotas más destacadas de la jornada llegó durante las actividades de precisión, cuando dos chicas ciegas lograron imponerse en el concurso de puntería de tiro con arco, demostrando que la ilusión, la práctica y la confianza en uno mismo son claves para superar cualquier reto.
Después de la comida llegó uno de los momentos más refrescantes del día. La piscina volvió a convertirse en punto de encuentro para el grupo y las monitoras sorprendieron a los participantes con una divertida sesión de aquagym que hizo las delicias de pequeños y mayores.
La jornada finalizó con un gran ambiente de convivencia. Durante la cena, todos pudieron seguir juntos el partido de la selección española de fútbol, celebrando con entusiasmo la victoria. Más tarde, una animada velada puso el broche final a un día en el que la participación, el compañerismo y la diversión fueron los verdaderos protagonistas. Tras numerosas pruebas y desafíos, los equipos terminaron empatados, demostrando que, en el campamento, lo importante es compartir experiencias y disfrutar juntos de cada momento.
Testimonio del día
Andrea Bordusanu, 13 años, destaca que lo que más le está gustando del campamento son las actividades de aventura. Además, cuenta que ha aprendido a construir una columna y qué es un rosetón, y que ya ha hecho nuevas amistades durante estos días. Como participante habitual de los campamentos de la ONCE, asegura que sigue encontrando cada año nuevas experiencias y motivos para volver.






