CUARTO DÍA (16 DE JULIO)

El campamento de Canarias y Tenerife vivió una intensa jornada en la que el aprendizaje, la convivencia y la diversión fueron de la mano. La mañana comenzó con una refrescante sesión de juegos de agua en la que los participantes pusieron a prueba su destreza y trabajo en equipo a través de diferentes retos. Desde el clásico juego de la patata con globos de agua hasta pruebas para transportar agua entre cubos o adivinar objetos mediante el tacto, las risas estuvieron aseguradas. Como ya es tradición en los días más calurosos, la actividad concluyó con una divertida guerra de agua entre participantes y monitores.
Por la tarde llegó uno de los momentos más especiales del día: el "Gran Viaje por el Mundo de la Accesibilidad". A través de distintas estaciones inspiradas en países de todo el mundo, los participantes realizaron actividades inclusivas y colaborativas que les permitieron descubrir, de una forma amena y participativa, el trabajo que desempeñan diferentes profesionales vinculados a la ONCE. Durante el recorrido fueron acumulando sellos en un pasaporte personal que completaron al finalizar la actividad, convirtiéndose en auténticos viajeros de la accesibilidad.
La jornada concluyó con la actividad estrella del día: un concurso al más puro estilo Got Talent. Canciones, bailes, actuaciones y mucho sentido del humor protagonizaron una noche en la que todos tuvieron la oportunidad de mostrar sus habilidades y compartirlas con el grupo. Uno de los momentos más divertidos se produjo durante los preparativos de una actuación, cuando varios compañeros se unieron espontáneamente para ayudar a una participante a ensayar y terminaron protagonizando una improvisada fiesta flamenca. Aunque ninguno dominaba ese estilo de baile, las ganas de participar y divertirse hicieron que la escena se convirtiera en una de las anécdotas más recordadas del día. La velada terminó entre aplausos, música y baile, reforzando los lazos de amistad que siguen creciendo jornada tras jornada en el campamento.
Como resume Luis Ángel Carvajal, de 14 años, una de las mejores experiencias está siendo "hacer amigos y relacionarse". Además, destaca que está aprendiendo a convivir con muchas personas y a organizarse mejor para disfrutar al máximo de todas las actividades del campamento.




